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En Fernández Zubia Abogados brindamos soluciones eficaces y eficientes en derecho constitucional, administrativo y fiscal.
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Un día cualquiera abres tu correo y encuentras un mensaje del SAT avisándote que tienes una notificación en tu Buzón Tributario. No es spam. No es un error. Es el inicio de una revisión electrónica, y si no sabes cómo actuar, el reloj ya empezó a correr en tu contra.
Un día cualquiera abres tu correo y encuentras un mensaje del SAT avisándote que tienes una notificación en tu Buzón Tributario. No es spam. No es un error. Es el inicio de una revisión electrónica, y si no sabes cómo actuar, el reloj ya empezó a correr en tu contra.
En México, el silencio de la autoridad ante una petición no es un vacío jurídico. Es una situación que la ley prevé expresamente, y que activa un mecanismo con consecuencias concretas: la negativa ficta, que se presume una resolución desfavorable, o en casos específicos la afirmativa ficta, que equivale a una resolución positiva. Ambas figuras nacen del silencio administrativo y ambas abren puertas legales que el particular puede —y en muchos casos debe— aprovechar.
En México, el silencio de la autoridad ante una petición no es un vacío jurídico. Es una situación que la ley prevé expresamente, y que activa un mecanismo con consecuencias concretas: la negativa ficta, que se presume una resolución desfavorable, o en casos específicos la afirmativa ficta, que equivale a una resolución positiva. Ambas figuras nacen del silencio administrativo y ambas abren puertas legales que el particular puede —y en muchos casos debe— aprovechar.
Una obra pública destruye la fachada de tu negocio. Una resolución ilegal del SAT congela fondos que nunca debieron bloquearse. Un error de un servidor público en la expedición de un permiso obliga a tu empresa a parar operaciones durante meses. En todos estos casos, el Estado puede ser responsable de indemnizarte. Pero ese derecho tiene fecha de caducidad.
Una obra pública destruye la fachada de tu negocio. Una resolución ilegal del SAT congela fondos que nunca debieron bloquearse. Un error de un servidor público en la expedición de un permiso obliga a tu empresa a parar operaciones durante meses. En todos estos casos, el Estado puede ser responsable de indemnizarte. Pero ese derecho tiene fecha de caducidad.


